El

Patrimonio

Pasión, dedicación y trabajo duro.

Estas no son solo palabras, estos son los valores que inspiraron a Don Andrés Brugal Montaner para fundar Brugal en Puerto Plata, en 1888.

Desde entonces, cinco generaciones de nuestra familia han vivido y respirado estos valores. Y ha sido su viaje lo que realmente nos hizo lo que somos hoy.

Antes

Don Andrés Brugal Montaner se trasladó a la República Dominicana con una idea: para perfeccionar el arte de la elaboración del ron. Así fue que, en 1888, la compañía Brugal - y la leyenda Brugal - nació.

Don Andrés Brugal Montaner

(1ª generación)

Ahora

Casi 130 años después, nuestro ron aún es elaborado por la familia Brugal; sólo los miembros de la familia pueden convertirse en un 'Maestro Ronero'. Ahora son Jassil y Gustavo, de nuestra quinta generación, los que comparten en tener ese honor.

Jassil Villaneuva Quintana y Gustavo Ortega Zeller

(5ª generación)

Los Maestro Roneros de Hoy

Jassil Villanueva

"Cuando fui creciendo, recuerdo los viajes con mi padre ha los almacenes de Brugal. En esa ocasión, algunas personas dijeron que era mi destino trabajar allí, pero para empezar, mis estudios empresariales llegaron primero. Luego, tras una serie de pasantías en Brugal, mi amor, pasión e interés se profundizaron, lo que finalmente me llevó a desempeñar la función de la que, hoy día, estoy tan orgullosa.

Estoy emocionada de ser la primera mujer Maestra Ronera en Brugal, ayudando a comunicar la pasión de la marca a pueblos y culturas de todo el mundo. Es una vida que no puedo dejar de disfrutar".

Gustavo Ortega Zeller

"Mis primeros recuerdos de Brugal se remontan a mi niñez, cuando visitaba los almacenes y las instalaciones de embotellado durante mis vacaciones. Cuando era niño, nunca me imaginé que, apenas 25 años más tarde, estaría supervisando la producción por mí mismo. Pero en 2008, fui invitado a participar en el negocio de la familia y, después de mi primera experiencia en la sala de cata, yo sabía que esto sería mi vida.

Ahora, como un Maestro Ronero, sé cuánta sabiduría, pasión y trabajo duro se ha invertido en preservar y continuar la orgullosa herencia de Brugal, de una generación a la siguiente. Me siento bendecido por formar parte de esto".